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martes, 21 de julio de 2015

"En la orilla"






Autor: Rafael Chirbes


Narrativa   
Editorial Anagrama
2ª edición, marzo 2013
437 páginas.




BIOGRAFÍA

Nacido en Tavernes de la Valldigna (Valencia) en 1949, Rafael Chirbes es uno de los más reconocidos escritores españoles de la actualidad.

Tras cursar estudios de Historia Moderna y Contemporánea y viajar por diferentes países (ha vivido en Marruecos, París, Barcelona, La Coruña y Extremadura entre otros lugares) regresó a Valencia en el año 2000, donde reside desde entonces.

Fue profesor de español y durante un tiempo se dedicó a la crítica literaria para posteriormente intercalar algunas reseñas gastronómicas y varios relatos de viajes entre su cada vez más extensa producción literaria.

Entre sus novelas cabe destacar Mimoun (1998), con la que quedó finalista del Premio Herralde, En la lucha final (1991), La buena letra (1992), Los disparos del cazador (1994), La larga marcha (1996) Premio SWR-Bestenliste (Alemania), La caída de Madrid (2000), Los viejos amigos (2003) Premio Cálamo 2013 y Crematorio (2007), con la que consiguió entre otros el Premio Nacional de la Crítica, nuevamente el Premio Cálamo y el Premio Dulce Chacón.





Con su último libro publicado En la orilla (2013) Chirbes ha conseguido uno de los máximos galardones de las letras españolas, como es el Premio Nacional de Narrativa, además de -entre otros- el Premio de la Crítica de Narrativa Castellana, el Premio Francisco Umbral al libro del año y el Premio El País 2014.

En su faceta como ensayista ha publicado Mediterráneos (1997), El novelista perplejo (2002), El viajero sedentario (2004) y Por cuenta propia (2010).



SINOPSIS

El hallazgo de un cadáver en el pantano de Olba pone en marcha la narración. Su protagonista, Esteban, se ha visto obligado a cerrar la carpintería de la que era dueño, dejando en el paro a los que trabajaban para él. 

Mientras se encarga de cuidar a su padre, enfermo en fase terminal, Esteban indaga en los motivos de una ruina que asume en su doble papel de víctima y verdugo, y entre cuyos escombros encontramos los valores que han regido una sociedad, un mundo y un tiempo. La novela nos obliga a mirar hacia ese espacio fangoso que siempre estuvo ahí, aunque durante años nadie parecía estar dispuesto a asumirlo, a la vez lugar de uso y abismo donde se han ocultado delitos y se han lavado conciencias privadas y públicas.

Heredero de la mejor tradición del realismo, el estilo de En la orilla se sostiene por un lenguaje directo y un tono obsesivo que atrapa al lector desde la primera línea volviéndolo cómplice.




COMENTARIO

Hace un tiempo leí Crematorio, el anterior libro de Rafael Chirbes que también fue llevado a la pequeña pantalla en una muy buena adaptación interpretada por el recordado Pepe Sancho. Me pareció un libro extraordinario en que el autor nos describía, con toda su crudeza, la realidad social de aquellos años de auge económico: el mundo de la corrupción, de los pelotazos urbanísticos y de la burbuja inmobiliaria contado desde el punto de vista de quien cambió sus ideales políticos por el dinero fácil, la solidaridad por la explotación, y la justicia por el lujo, el derroche y la ostentación.

Podría considerarse En la orilla como la continuación de aquella historia. Es el duro y áspero invierno que sucede al festivo verano; la resaca que dejaron aquellos años de fiesta permanente y alegría económica; el desastre que algunos anunciaban y que casi todos se negaban a aceptar. 

 "La envidia es malísima. Si una cabeza sobresale por encima de las otras, todo el mundo quiere conrtarla (...) La gente no soporta ver que alguien sube como la espuma. Cuantas más relaciones mantienes y más amigos buscas, más enemigos consigues y más hilos de tu fracaso tejes". Pag. 172.



 
Lo que antes eran bosques de grúas que de un día para otro levantaban bloques de apartamentos ahora se han convertido en inmensos cementerios de esqueletos de hormigón en los que quedaron sepultadas la esperanza y la dignidad de una época. Los campos de golf que proliferaron no hace mucho vuelven ahora a ser los secarrales que fueron desde siempre, antes de que el dinero y la avaricia los conviertiera en decorados de cartón-piedra de una falsa sociedad que se creía más de lo que era.




  


A lo largo del texto vamos conociendo la vida de Esteban. Un hombre desanimado, derrotado, hundido, como un reflejo más de la sociedad en la que vive. A través de un interminable monólogo (duro, espeso, como la historia que nos está contando) vamos conociendo la podredumbre de toda una sociedad. 

"Los pecados de los pistoleros -los que llenaron las cunetas de fosas y acribillaron las tapias de los cementerios, los que nutrieron a los peces mar adentro- los absolvió la Transición, al parecer eran pecados veniales, mientras que los pecados contra el medio ambiente no prescriben, no hay juez que pueda absolverlos. No nos engañemos, un hombre no es gran cosa". Pag. 44


En la orilla es una novela densa, tanto en el fondo como en la forma. El texto es árido. Los signos de puntuación escasos; los párrafos interminables (habitualmente de varias páginas). Casi todo él narrado en primera persona, salvo pequeñas pinceladas de la historia contadas por algún personaje secundario que complementan la narración. Y algún escaso (muy escasos) diálogo.


Un libro extraordinario que nos proporciona una visión crítica, dura y altamente corrosiva de la sociedad actual y de la condición humana en su conjunto. Una novela imprescindible, casi diría obligatoria. Un retrato desgarrador de la situación actual, en el que el autor expresa su pesimismo militante al describir una sociedad hundida en su propio fango. Víctima pero a la vez culpable de su propio fracaso moral.


Quienes hayan leído algo de Rafael Chirbes no deberían perderse este libro.
Y quienes no lo hayan hecho todavía... ya están tardando en hacerlo.