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viernes, 30 de octubre de 2015

"El mapa y el territorio"

Autor: Michel Houellebecq


Título original: La carte et le territoire
Traducción de Jaime Zulaika

Narrativa   
Editorial Anagrama
Panorama de narrativas
Primera edición: septiembre 2011
377 páginas.






BIOGRAFÍA


     Michel Thomas (isla de La Reunión, Francia, 26 de febrero de 1958), conocido como Michel Houellebecq es un poeta, novelista y ensayista francés.

     Hijo de unos padres atípicos que, al parecer, se desentendieron de él desde muy pequeño, pasó su infancia y adolescencia con su abuela paterna, de la cual adoptó el apellido como pseudónimo. De este hecho biográfico nacen algunos de los temas recurrentes en su obra, como la fijación en las miserias afectivas del hombre contemporáneo.

     En toda su obra queda patente la influencia recibida (y reconocida por el propio Houellebecq) de autores tales como el Marqués de Sade, Aldous Huxley, Lovecraft y Louis-Ferdinand Céline.





     Su primer libro publicado, Ampliación del campo de batalla (1994), constituyó todo un fenómeno editorial, siendo uno de los más vendidos del año en Francia y se tradujo a numerosas lenguas.

     En 1998 apareció Las partículas elementales (ver reseña) obra con la que consiguió el Premio Noviembre. Ese mismo año obtuvo el Premio Nacional de las Letras para jóvenes talentos. 

     Su tercera novela Plataforma (2001) le convirtió definitivamente en estrella mediática. Traducida a más de 25 lenguas le convirtió en objeto de una agria polémica en torno a su supuesta islamofobia.


     Sus últimas obras publicadas han sido La posibilidad de una isla (2005), El mapa y el territorio (2010), galardonada con el premio GONCOURT y traducida en 38 paises, y Sumisión (2015). Todas sus novelas han sido publicadas en España por la editorial Anagrama.




SINOPSIS


     Si el protagonista de esta novela, Jed Martin, tuviera que contarnos de qué va la historia, tal vez comenzaría por relatarnos algo tan doméstico como la avería de un calentador de gas y las dificultades para localizar a alguien dispuesto a repararlo y que cumpliera en los plazos. 

     También nos hablaría de su padre, un reconocido arquitecto con quien compartió muchas solitarias noches navideñas; y de Olga, una estupenda mujer (rusa para más señas) a la que conoció al principio de su carrera, en la primera exposición que realizó como fotógrafo de "mapas de carreteras". 



     De su éxito posterior con la serie de oficios, consistente en retratos de personalidades de primer nivel internacional captados en el ejercicio de sus profesiones (y entre quienes aparece el escritor Michel Houellebecq como un personaje importante en la historia).

     Finalmente nos hablaría de su colaboración con el comisario Jasselin en la investigación de un brutal asesinato y como ya, solo al final de su vida, conseguirá alcanzar cierta serenidad.


     El mundo del arte y sus recovecos, donde se entremezclan la fama y el dinero con el trabajo y el amor; la muerte, la relación con su padre... Todo ello en una Francia convertida en un territorio turístico.




COMENTARIO


     Bajo el formato de un libro autobiográfico, y a través de la vida de un artista dedicado a la pintura y la fotografía, el autor nos ofrece una amplia reflexión sobre el mundo del arte y todo lo que le rodea: desde los autores a los galeristas, pasando por representantes, aficionados, supuestos expertos y demás fauna "intelectualoide".

     Eso en la primera parte del libro, porque a continuación la temática cambia radicalmente. Se da cuenta de un asesinato, en el que la víctima además sufre brutales mutilaciones. Lo que hasta ese momento era una biografía bastante amable se convierte en una novela policíaca, desarrolándose la investigación del citado asesinato.

     Como curiosidad cabe destacar que el propio autor aparece como un personaje de la historia, en principio como un secundario más para posteriormente constituirse, muy a su pesar, en el sujeto pasivo de la acción. 


"¿Qué es lo que define a un hombre? ¿Cual es la primera pregunta que se le hace a un hombre cuando quieres informarte de su estado? En algunas sociedades le preguntan primero si está casado; si tiene hijos; en las nuestras, se le pregunta en primer lugar por su profesión. Lo que define ante todo al hombre occidental es el puesto que ocupa en el proceso de producción, y no su estatuto de reproductor".  Página 138.


     Con un ritmo bastante ágil y un lenguaje no demasiado rebuscado, la trama aparece jalonada de innumerables disertaciones más o menos extensas (en ocasiones ocupando un par de páginas cada una) sobre los temas más diversos y sin relación aparente unos con otros: desde las funciones, atribuciones e incluso remuneración de los comisarios de policía, pasando por la vida y reproducción de la mosca común (musca domestica), la descripción detallada de todo tipo de instrumentos fotográficos y materiales pictóricos utilizados por el protagonista, alguna enfermedad (dos páginas describiendo qué es la oligospermia), la comparativa entre algunas razas de perros o la descripción detallada de un modelo de Audi comparado con las prestaciones de los Mercedes. Todos ellos ejemplos de las curiosas reflexiones que nos regala el autor por boca del protagonista.




"La vida te ofrece una oportunidad a veces, pero cuando eres demasiado cobarde o indeciso para aprovecharla, la vida recoge sus cartas. Hay un momento para hacer las cosas y para alcanzar una felicidad posible, ese momento dura algunos días, a veces unas semanas e incluso unos meses, pero solo se presenta una única vez, y si quieres rectificar más tarde es simplemente imposible, ya no queda sitio para la esperanza, la creencia y la fe, subsiste una resignación suave, una piedad recíproca y entristecida, la sensación inútil y justa de que podría haber ocurrido algo, de que sencillamente uno se ha mostrado indigno del don que le acaban de hacer". Página 220.



     Un libro curioso, en el que autor critica el modelo de vida de la sociedad occidental actual y en la que incluso se atreve a hacer alguna que otra predicción sobre lo que ocurrirá en un futuro no demasiado lejano.

     No es un libro que enamore, pero se deja leer. Interesante.


* Próxima lectura: Las flores no sangran, de Alexis Ravelo.

jueves, 30 de julio de 2015

"Las partículas elementales"

Autor: Michel Houellebecq

Título original: Les particules élémentaires
Traducción: Encarna Castejón

Novela.   
Editorial Anagrama. Colección Compactos
13ª edición, marzo 2010
320 páginas.





BIOGRAFÍA

Michel Thomas (isla de La Reunión, Francia, 26 de febrero de 1958), conocido como Michel Houellebecq es un poeta, novelista y ensayista francés.

Hijo de unos padres atípicos que, al parecer, se desentendieron de él desde muy pequeño, pasó su infancia y adolescencia con su abuela paterna, de la cual adoptó el apellido como pseudónimo. De este hecho biográfico nacen algunos de los temas recurrentes en su obra, como la fijación en las miserias afectivas del hombre contemporáneo.

En toda su obra queda patente la influencia recibida (y reconocida por el propio Houellebecq) de autores tales como el Marqués de Sade, Aldous Huxley, Lovecraft y Louis-Ferdinand Céline.




Su primer libro publicado, Ampliación del campo de batalla (1994), constituyó todo un fenómeno editorial, siendo uno de los más vendidos del año en Francia y se tradujo a numerosas lenguas.

Con su segunda novela Las partículas elementales (1998) consiguió el Premio Noviembre, y ese mismo año obtuvo el Premio Nacional de las Letras para jóvenes talentos. 

Su tercera novela Plataforma (2001) le convirtió definitivamente en estrella mediática. Traducida a más de 25 lenguas le convirtió en objeto de una agria polémica en torno a su supuesta islamofobia.


Sus últimas obras publicadas han sido La posibilidad de una isla (2005), El mapa y el territorio (2010) y la última hasta el momento Sumisión (2015). Todas sus novelas han sido publicadas en España por la editorial Anagrama.




SINOPSIS

En Las partículas elementales, Houellebecq lleva a sus últimas consecuencias su frase: "Toda sociedad tiene sus puntos débiles, sus llagas. Meted el dedo en la llaga y apretad bien fuerte"

La novela narra el improbable nudo que unirá los destinos de dos hermanastros, Michel y Bruno, que fueron abandonados de niños por una madre que prefirió una comunidad hippie en California a cualquier otro empeño.

Michel es un prestigioso investigador en biología, una especie de monje científico que a los cuarenta años ha renunciado a su sexualidad y solo pasea para ir hasta el supermercado

Bruno, también cuarentón, es un profesor de literatura obsesionado por el sexo, consumidor de pornografía, misógino y racista. Un virtuoso del resentimiento.

Se trata del relato de una sociedad (la presente, la pasada o la futura, tanto da) en que la velocidad del placer no deja tiempo al nacimiento del deseo.




COMENTARIO

En primer lugar quiero decir que Las partículas elementales es el primer libro que leo de este autor, Michel Houellebecq, y me ha parecido una lectura densa, por momentos dura, y que exige un cierto grado de concentración en el lector.

 "Al entrar en la cocina pensó que la creencia en una determinación libre y racional de las acciones humanas, y especialmente en una determinación libre y racional de las elecciones políticas individuales, fundamento natural de la democracia, eran seguramente el resultado de una confusión entre libertad e imprevisibilidad. Las turbulencias de la marea junto al pilar de un puente son estructuralmente imprevisibles; pero a nadie se le ocurriría calificarlas de libres por esa razón". Pag. 228  


Nos encontramos ante un libro que es mucho más que un libro, es muchos libros a la vez: en algunos pasajes se trata de una novela más o menos tradicional que cuenta una historia; en otros un ensayo sobre la condición humana y la sociedad actual; en ocasiones parece que estemos leyendo un tratado de química (o de biología, o de sociología), y en las últimas páginas aparece la ciencia-ficción para dar el vuelco definitivo a lo que creíamos estar leyendo. Y además, todo ello bajo el paraguas del cinismo, la melancolía y la desesperación.

A lo largo de toda la obra el autor muestra sin ningún tipo de miramiento la degradación a la que ha llegado la sociedad de su tiempo (que, aunque nos pese, también es el nuestro). Sus personajes, hijos como el propio autor de aquella generación del 68 que se propuso cambiar el mundo a través de la imaginación y de la libertad sexual, ven como todo se desmorona a su alrededor.




Es una novela que no dejará indiferente a nadie. Houellebecq es, a partes iguales, idolatrado por unos y odiado por otros. El propio autor ha reconocido preferir esto a gustar solo a medias.


 "Siempre me ha asombrado la atracción de los intelectuales por los hijos de puta, los brutos y los gilipollas".


Se le ha tachado de misógino, alcohólico y racista; y de hacer apología del turismo sexual. Él, obsceno y provocador, se defiende de estas críticas diciendo que no es responsable del mundo que describe. Y en este aspecto no le falta razón. Tan solo se ha limitado a "meter en dedo en la llaga" de esta sociedad. Pero con un cinismo y causticidad que provocará el rechazo de las almas más sensibles.