FICHA
Los crímenes mudos.
Autor: Eduardo Prados
Género negro, misterio, fantástico.
Autoeditado. 266 páginas.
BIOGRAFÍA
Por lo que pude leer en una entrevista con el autor, Eugenio Prados es un joven escritor, nacido en la década de los 80, que vive en una ciudad (supongo que española) "pegada al mar".
Los crímenes mudos es su primera novela.
Otras obras del autor son Lugares donde olvidaste tu alma (junio 2013), El largo funeral del señor White, La tumba del niño y la última publicada hasta el momento La tienda secreta (septiembre 2014).
Los crímenes mudos es su primera novela.
Otras obras del autor son Lugares donde olvidaste tu alma (junio 2013), El largo funeral del señor White, La tumba del niño y la última publicada hasta el momento La tienda secreta (septiembre 2014).
SINOPSIS
Philip y Donald, dos buscavidas residentes en el peligroso distrito de Starkhell, sobreviven gracias a un sucio trabajo: ayudan a cometer crímenes. Ellos nunca son los autores materiales, pero ayudan a sus clientes a cometerlos y a quedar impunes.
Durante años han logrado actuar sin ser descubiertos, pero de repente un hecho los asalta: antiguos clientes a los que ayudaron comienzan a aparecer muertos en una serie de extraños suicidios. ¿Casualidad? ¿Hay alguien detrás? Tendrán que descubrirlo antes de convertirse en las próximas víctimas.
Durante años han logrado actuar sin ser descubiertos, pero de repente un hecho los asalta: antiguos clientes a los que ayudaron comienzan a aparecer muertos en una serie de extraños suicidios. ¿Casualidad? ¿Hay alguien detrás? Tendrán que descubrirlo antes de convertirse en las próximas víctimas.
COMENTARIO
La historia comienza como una típica novela negra. Desde el inicio se nos presenta a los personajes protagonistas, dos violentos matones que tras un tiempo dedicándose a los pequeños robos y a dar palizas "por encargo" se plantean dar un giro a su vida profesional, reciclándose en organizadores y encubridores de asesinatos. Ellos no se ensuciarán las manos, no serán los autores materiales de los crímenes, pero harán todo lo necesario para organizarlos y para que sus autores materiales queden impunes.
Poco a poco el clima de la obra va cambiando, y hacia la mitad del relato este va tomando un nuevo rumbo. Sin dejar de ser policíaca (extrañas muertes, con apariencia de suicidios, se van sucediendo) aparece un componente sobrenatural que añade misterio a la trama y que irá en aumento hasta la resolución de la historia. Lo que comenzó como una novela policíaca se convierte, desde la aparición de la enigmática Annabeth, en una historia de misterio y terror.
El libro está escrito en un lenguaje sencillo y directo, en el que los abundantes diálogos y las someras descripciones de ambientes y personajes contribuyen a una lectura ágil y fluida, tan solo enturbiada por algún que otro fallo ortográfico y/o gramatical que se debería corregir. (A continuación destaco los más significativos).
El libro está escrito en un lenguaje sencillo y directo, en el que los abundantes diálogos y las someras descripciones de ambientes y personajes contribuyen a una lectura ágil y fluida, tan solo enturbiada por algún que otro fallo ortográfico y/o gramatical que se debería corregir. (A continuación destaco los más significativos).
"Sus ojos se iluminaron y una horrible sonrisa apareció en arrugada cara". Pág. 44
"Evitaban dormir allí lo menos posible". Pág. 50
"Tenía la cara enjuta, era seis años mayor que Dan, y la piel la tenía muy pegada a los huesos". Pág. 72
"Desde que el día que ví a Kong Lee ahorcado he sentido un vacío en el estómago". Pág. 130
"Mantener un lugar así era caro y ante la posibilidad de que la declarasen la casa en ruinas..." Pág. 140
"Y no sabes la rabia que me da de que sea así". Pág. 183
"...la canción que habían quedado interrumpida en la cena, sonó a todo volumen por los altavoces". Pág. 231
"Visitaron los peores tugurios en busca de una nombre, una palabra, una situación que...". Pág. 247
"¿Lo sientes por ellos? ¿Te correa la conciencia?" Pág. 256.
"Tenía la cara enjuta, era seis años mayor que Dan, y la piel la tenía muy pegada a los huesos". Pág. 72
"Desde que el día que ví a Kong Lee ahorcado he sentido un vacío en el estómago". Pág. 130
"Mantener un lugar así era caro y ante la posibilidad de que la declarasen la casa en ruinas..." Pág. 140
"Y no sabes la rabia que me da de que sea así". Pág. 183
"...la canción que habían quedado interrumpida en la cena, sonó a todo volumen por los altavoces". Pág. 231
"Visitaron los peores tugurios en busca de una nombre, una palabra, una situación que...". Pág. 247
"¿Lo sientes por ellos? ¿Te correa la conciencia?" Pág. 256.
En mi opinión el desenlace de la historia desmerece un tanto al resto de la trama, ya que todo se resuelve en unas pocas páginas y de un modo bastante artificioso y hasta apresurado, además de poco convincente. Sin desvelar nada para no estropearle la lectura a ningún futuro lector, aparece un elemento clave (una botella) de la que no se explica el por qué ni el cómo, aunque sí queda claro el para qué.
Una lectura que resultará interesante para los amates de la literatura negra (y también para los de misterio y terror), aunque con un final manifiestamente mejorable. Pese a ello Eugenio Prados apunta muy bien en este su primer libro. Sin duda habrá que seguir de cerca su obra.
Una lectura que resultará interesante para los amates de la literatura negra (y también para los de misterio y terror), aunque con un final manifiestamente mejorable. Pese a ello Eugenio Prados apunta muy bien en este su primer libro. Sin duda habrá que seguir de cerca su obra.
