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jueves, 21 de mayo de 2015

"El año sin verano"



 

FICHA


El año sin verano
Autor: Carlos del Amor

Novela. 
Editorial: Espasa
1ª edición febrero de 2015
256 páginas.






BIOGRAFÍA


Carlos del Amor es un conocido periodista español (Murcia, 1974). 

Desde que comenzó como becario en el Centro Territorial de Murcia, su carrera profesional ha estado ligada a la televisión y la radio públicas. Tanto en Televisión Española como en Radio Nacional, casi siempre se ha dedicado al periodismo cultural. Con su estilo tan característico, desde hace ya un tiempo son habituales en los informativos sus crónicas sobre los principales festivales de cine, galas de entregas de premios, grandes exposiciones artísticas o entrevistas a personajes internacionales del mundo del arte y la cultura.




Debutó en 2013 con "La vida a veces" (Ver reseña)  una colección de relatos breves. En febrero de 2015 ha publicado la que es su primera novela "El año sin verano".





SINOPSIS

Un periodista que sufre un bloqueo creativo cuando está a punto de comenzar a escribir una novela se encuentra un manojo de llaves en un rellano de su edificio. Pronto descubre que esas son las llaves que abren todas y cada una de las puertas del inmueble. Es agosto, Madrid está vacío y él parece el único habitante en toda la finca. Tiene tiempo y ganas de curiosear.




Lo que comienza tan solo como un extraño pasatiempo estival -ir visitando todas las viviendas vacías del edificio- acaba por convertirse en su principal ocupación nocturna. Poco a poco irá descubriendo las vidas ajenas de aquellos que tiene a su alrededor, conocidos y al mismo tiempo tan desconocidos. Pero lo que menos se imagina es que se va a encontrar con una historia de amor y con una misteriosa muerte que se verá, inevitablemente, abocado a investigar.



Las llaves están hechas para abrir puertas, buzones, coches, sueños... Y vidas ajenas. ¿Conocemos a las personas que nos rodean? ¿Quién es, realmente, nuestro vecino de al lado? La vida de los otros puede resultar sorprendente. 




COMENTARIO

Hace un par de meses leí "La vida a veces", el debút literario de Carlos del Amor, una colección de cuentos cortos que me resultó de lo más interesante. Ahora, y una vez pasado algo de tiempo (por mi costumbre de no leer seguidas dos obras del mismo autor) he devorado "El año sin verano".

Nos encontramos ante una novela en la que se entremezcla ficción y realidad, en la que abundan los saltos temporales en la acción, en la que aparece una novela dentro de la propia novela, en la que se nos plantea el juego de confundir deliberadamente la personalidad del narrador con la del propio autor.


A lo largo del libro se van entrelazando las vivencias del día a día del propio narrador con toda una serie de historias del pasado que van surgiendo conforme avanza en sus investigaciones. Tirando de fotos, de periódicos viejos, de recuerdos, ante nuestros ojos se va construyendo la vida de los habitantes (antiguos y presentes) de un edificio.


Pero a la vez todo ello va unido a otra historia todavía más real, la que está escribiendo el propio autor en un libro que se le resiste. En esa ardua tarea recibirá sabios consejos de varias personas, que no dudará en aceptar y en compartir con todos nosotros.


Tanto da que se trate de una recopilación de comentarios recibidos por su anterior libro o de un compendio de recomendaciones de las que se pueden leer en cualquier manual de escritura de los que tanto abundan. El hecho es que el autor nos receta una serie de recomendaciones sumamente interesantes que todo aprendiz de escritor debería tener en cuenta a la hora de enfrentarse al folio en blanco: no incluir demasiados personajes que se van cruzando unos con otros y complican la trama; no extenderse en demasía. A menudo se quieren contar tantas cosas que al final se mete mucha paja y sobran capítulos enteros; que la acción vaya saltando al pasado para relatar vivencias de los personajes que ayuden a comprender como actúan en el presente; incluir varias tramas que no tengan nada que ver, que durante el desarrollo de la historia sigan sin tener relación y que al final aparezca un punto de unión que le de la vuelta a todo; echarle un poco de picante. Algo de sexo siempre funciona; y tiene que aparecer un niño que se llame León y en algún momento se tiene que oir una canción de Los Planetas.

Casi todas ellas se cumplen en el libro. Excepto la del niño y la canción -o al menos para mi pasaron inadvertidas-. Lo que si aparece es una referencia a un estupendo microcuento de Gabriel García Márquez (páginas 168-169), además de la historia de un cuadro que resulta definitiva en la trama.




 "Los tres viajeros aéreos favoritos". John-Francis Rigaud
Museo del Prado



El autor, en un juego constante de realidad y ficción, nos ofrece una historia de caminos cruzados, de historias de amor y de desamor, de muertes y de misterios. Todo ello con una prosa sencilla sin llegar a ser simple; brillante sin resultar deslumbrante.


Una narración sencilla, amena y encantadora. Un libro amable, agradable de leer, que satisface a quien lo sepa disfrutar. Y que nos deja bien predispuestos a la espera de las próximas historias que nos regalará este nuevo autor.




viernes, 20 de marzo de 2015

"La vida a veces"




 

FICHA

Título: La vida a veces.

Autor: Carlos del Amor
Espasa. 1ª edición. Octubre 2013
246 páginas.



BIOGRAFÍA

Carlos del Amor es un conocido periodista español (Murcia, 1974). 

Desde que comenzó como becario en el Centro Territorial de Murcia, su carrera profesional ha estado ligada a la televisión y la radio públicas. Tanto en Televisión Española como en Radio Nacional, casi siempre se ha dedicado al periodismo cultural. Son habituales sus crónicas sobre los principales festivales internacionales de cine, galas de entregas de premios, grandes exposiciones artísticas en general o entrevistas a personajes internacionales del mundo del arte y la cultura.

"La vida a veces" es su primer libro. Recientemente acaba de publicar el segundo "El año sin verano" (febrero de 2015) como el anterior, también en Espasa.




SINOPSIS

La vida a veces son historias en las que los protagonistas son los detalles, las cosas pequeñas que no aparecen en los grandes titulares de los periódicos. Veinticinco vidas a pie de página: cartas que no llegan, corazones en paro, patitos perdidos, patios de vecinos, vidas sin recuerdos, fotos de sucesos que no ocurrieron, aeropuertos con besos...



COMENTARIO

Se trata de una serie de relatos breves, aparentemente sin conexión unos con los otros, muy del estilo de las piezas con las que nos regala habitualmente el autor en sus crónicas de los informativos. Veinticinco historias que nunca llegarán a los titulares de un periódico, o que difícilmente veríamos en algún informativo de no ser por contadores de historias como el que nos ocupa.

Con esa mirada suya tan característica Carlos del Amor rescata un puñado de pequeñas historias cotidianas, la "cara B" de la realidad (que, a menudo, tienen mucha más fuerza y verdad que las noticias del día a día) envueltas todas ellas en una prosa limpia, sencilla y sin artificios, para mostrarnos retazos de LA VIDA. Así, en mayúsculas.

Los personajes se nos presentan como sumamente reconcibles. Son (o podrían ser) como cualquiera de nosotros. Personas reales con vidas normales, que trabajan o que no, que se enamoran y se abandonan (o son abandonados), que recuerdan y son recordados, que existen y desaparecen. Secundarios que por una vez asumen el papel de protagonistas, que salen de su anonimato para provocarnos una sonrisa o para estremecernos con sus recuerdos.

"Es curioso: la vida parece algo muy largo, creemos que nunca llega mañana y al abrir los ojos descubrimos que mañana ya es ayer".

"Le invadió el miedo a no sentir miedo, los nervios de no ponerse nervioso, la angustia de no poder angustiarse".



Un libro para leer y para reflexionar. Para abrir en cualquier momento, preferiblemente en un día de lluvia, por cualquier página al azar y sumergirnos en su lectura. Unas veces tierno y agradable; otras duro y desgarrador. 
Un libro como la vida. Como La vida a veces.